Muestra virtual 2020
ESE BROTE QUE CRECE
En la espesura de un contexto caracterizado por la irrupción de una pandemia viral, nos vimos impulsados a crear nuevas maneras de habitar los espacios propios. Casas, departamentos, habitaciones, balcones y, en el mejor de los casos, jardines oficiaron de espacio interior y exterior. Objetos que apenas mirábamos o a los que no prestábamos atención brillaban como si pertenecieran a escenarios diferentes, y aquellas rutinas que antes practicábamos con seguridad de pronto se volvieron inciertas, cambiaron su sentido o abrieron nuevas perspectivas.
La palabra encuentro empezó a resonar como una imposibilidad real (aunque no virtual) y a esa palabra se le sumó otra que se escuchó a todo volumen: inclusión. Ese deseo, puesto siempre en el horizonte, se fue acercando más y más. En las clases virtuales no solo aparecieron las sonrisas y la alegría que propiciaban la reunión postergada de quienes concurren a los talleres desde hace años, sino que también nuevos rostros de personas que no suelen ser destinatarias de ASDRA por no tener discapacidad nos acompañaron y se sumaron a la propuesta de los talleres artísticos de arteASDRA.
Pintamos paisajes y retratos, plenos colores, miramos y fotografiamos objetos y rincones de nuestras casas, imaginamos historias y filmamos sus sombras, inventamos nuevos sonidos metálicos y silbamos acompasados, dibujamos las líneas de nuestras manos. Esos y otros ejercicios realizamos individualmente, entre hermanos o con la familia frente a la pantalla: esa cuadrícula en la que nos mirábamos hacer simulaba “el espacio de un jardincito que estaba hecho por colaboración, en el que cada planta preguntaba a su vecina y consultaba a la totalidad antes de construir su propia plenitud”.
Lorena Alfonso
Los trabajos que realizamos este año fueron inspiración de grandes pintores clásicos y contemporáneos. Como disparadores observamos pinturas de todos los tiempos, en las que quisimos encontrar un color que nos atrape, un personaje que nos conmueva o una naturaleza que nos cobije. En las clases trabajamos diferentes temas y técnicas pictóricas como la abstracción, el paisaje, el retrato, la geometría y el collage; que combinamos con diferentes herramientas: pinceles, rodillo, esponjas, cepillo de dientes, manos, entre otros. La pintura nos interpeló como medio para desarrollar la imaginación y la propia expresión.
Este año el desafío fue conectarnos con la música, con el sonido, con la voz, con el propio cuerpo y con los demás participantes pero a través de pantallas digitales. Pese al confinamiento, encontramos en la tecnología un aliado e intentamos que la comunicación "a distancia" se sintiera lo más cercana posible. Para contribuir a afianzar lazos grupales nos vinculamos con el taller de Cine Expandido para sonorizar tres de sus producciones con sombras. Y además realizamos un video propio que documenta nuestras actividades y ejercicios con instrumentos de metal, madera e incluso la propia voz. Estamos muy contentos con el aporte de todxs.
Desde la cotidianeidad de nuestras casas nos encontramos para experimentar con el lenguaje de la fotografía. Aprendimos a mirar el espacio y las cosas que nos rodean. Hicimos un recorrido por distintos ejes como encuadres horizontal y vertical, contrastes, texturas y formas y luces, brillos y sombras. El fotógrafo Ansel Adams decía que “el componente más importante de una cámara está detrás de ella”. Es por eso, que en estos trabajos, vamos a apreciar no solo los ejercicios que realizamos sino también la sensibilidad, la imaginación y la mirada de quienes tomaron las fotografías.
Con puntos y líneas sobre el plano se puede dibujar de todo, y saber que se quiere dibujar es importante a partir del deseo de cada participante, pero si no se sabe que hacer es posible usar el lápiz para pensar mientras el papel se llena de preguntas dibujadas, también imaginar y desear es posible con simples herramientas ampliando posibilidades tanto como observar y registrar el entorno de lo visible. Ese fue el rumbo en los encuentros del taller de dibujo, a partir de consignas sencillas se realizaron dibujos y se propuso un diálogo en imágenes que hizo visible la porción de universo de cada cual, y que bien vale compartir.
Experimentamos con luces y sombras, así cada uno fue conociendo otras formas alternativas y lúdicas de hacer cine. Creando personajes a partir de objetos cotidianos y figuras recortadas lograron darles nuevos significados y expresividad a sus imágenes, a la manera de la animadora Lotte Reiniger. De esta forma fueron construyendo historias a partir de su imaginación. Utilizamos una combinación de teatro de sombras con la construcción de fondos para cada relato. Con la técnica collage recreamos lugares que deseamos conocer o volver a visitar.
Para la sonorización de las producciones trabajamos en conjunto con el taller de música a cargo de Alan Courtis.
Profesor: Manuel Reyes. Asistente: Elisa Pelaez